LA ARQUITECTURA Y SU SIGNIFICACION PRACTICA Y TECTONICA
Aunque el entendimiento del objeto arquitectónico como un signo índice, surge una serie de problemas con los que la semiótica se ha ido encontrando en su tratamiento cuyo plano de expresión es una semiótica. Por ejemplo, un pórtico puede parecer monumental o íntimo, sin que cambie por ello su función de cubrir o enfatizar la entrada a un edificio.
asi mismo se debe tener en cuenta que el razonamiento no se compone con palabras que lo preceden, sino al contrario, las palabras tienen su raíz en el razonamiento, y éste en la experiencia. Es la experiencia la que recorta y fragmenta la realidad en ciertas unidades relevantes, considerando otras como puras variantes. Además, suele suceder que un objeto arquitectónico forma parte de campos semánticos complementarios.
sólo se realiza una semiosis en la que la interpretación del signo viene dada por la circunstancia concreta que afecta al intérprete. Por ejemplo, una puerta de cuatro metros de altura por tres metros de anchura la percibimos por su morfología e interpretamos su significado funcional; esta significación es la denotada, la inmediata, que pertenece al campo semántico de la funcionalidad se realizan semiosis encadenadas, en las que cada interpretación sucesiva es fruto de un proceso de inferencia en relación al interpretante de la semiosis anterior.
uno de los problemas mas relevantes es el íntimamente ligado a la identificación de las unidades significativas en la arquitectura, consiste en si tiene o no doble articulación. La mayoría de los autores que han tratado este tema, han aceptado, en base a la especificidad espacial de la arquitectura, como elemento de la primera articulación, los aspectos que conforman una unidad mínima espacial.
El último problema asociado a la significación de la arquitectura, sea ésta de tipo funcional, espacial, estética, etc., es el carácter de continuidad de su discurso como lenguaje no verbal, en contraste con la supuesta naturaleza discreta del material verbal.
Emilio Garroni nos expone que existe un malentendido «pseudo-semiótico, material y no formal, según el cual lo que se manifiesta como continuo parece que puede descomponerse en partes», intentando descomponer el objeto arquitectónico en partes materiales más que formales y analizables.
Uno de los principales problemas que plantea la arquitectura respecto a la semiótica, tal como la postura Humberto Eco, es que los objetos arquitectónicos no comunican, simple y llanamente funcionan; porque la arquitectura es, a diferencia de otras artes, esencialmente funcional. Nadie duda de que un techo nos protege de las inclemencias del tiempo y nos da sombra; pero el principal significado de un edificio es lo que uno debe hacer para habitarlo, el objeto arquitectónico denota una forma de habitación. Esta atribución de significados al significante objeto arquitectónico pertenece a un código en un contexto cultural determinado, no son sustancia.

FUENTE:https://conefedesurrealismo.wordpress.com/2017/10/16/114/